Vacunarse es la disyuntiva


Vacunarse o no, es la disyuntiva que se hacen millones de mexicanos para protegerse contra el virus del covid-19, a pesar de que, hasta ahora, es la única alternativa que tenemos para evitar este mal que puede llevar a la muerte o presentar complicaciones corporales.

El miedo, la ignorancia, la superstición, otra vez están presentes ante situaciones de crisis que enfrentamos y que han prevalecido en algunos, como si la ciencia aún no haya demostrado el bien que ha hecho para prolongar la vida de los seres humanos.

A pesar de que vivimos una situación de emergencia sanitaria, en el que nuestro país está presentando más de un millón de contagios y más de 100 mil fallecidos y aún en el mundo no se encuentra una cura, que además ha afectado la economía drásticamente y la salud mental y emocional de muchos, hay quienes no desean ser parte del programa de vacunación nacional, a pesar del esfuerzo del sector salud que pronto se efectuará y de manera gratuita.

La razón, la lógica y la reflexión pareciera llevar a una respuesta positiva; sin embargo, el pensamiento de la época del oscurantismo parece prevalecer todavía en algunos y olvidar que desde entonces ya surgieron más de 500 años de desarrollo y conocimiento en que, gracias a las vacunas, se han erradicado o disminuido enfermedades, como la viruela (extinta), tuberculosis, sarampión o tétano.

Pero para algunos ciudadanos de esta época de tantos avances, la participación de la redes sociales, que muchas veces mal informan, la apatía por leer e investigar que, aunque están accesibles, no lo hacen, así como la influencia de lo que nos mencionan nuestros conocidos más como chisme que como verdadera información, ha hecho que se desconfíe y por eso se decida no vacunarse, o se dude de hacerlo (según encuestas que han surgido en algunos medios)

Vacunarse es poder generar inmunidad activa y duradera contra enfermedades estimulando la producción de defensas.

En el planeta se ha logrado desde 1796 y de varias formas como la recién elaborada por Pfizer, que es mediante el sistema de mensajero ARNM con dos dosis y que será la que se aplique mayormente en la nación y que tiene 95 por ciento de eficacia. Ha sido producida en un tiempo récord de diez meses, y está garantizada su eficacia por el Centro de Control y Prevención de Enfermedades.

Si a pesar de que contamos con la ventaja de que en Reino Unido y Estados Unidos ya se empieza a aplicar antes que aquí, estamos bien informados, consultamos con especialistas nuestra situación personal y aun así no queremos vacunarnos, es decisión libre, pero deberíamos contribuir a las inmunidades masivas para el bien común.

No debemos dejar de asombrarnos y agradecer lo pronto que la ciencia médica actual fabricó un preventivo para la terrible pandemia que a todos acecha.



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