2021: lógica binaria


Teóricos del fenómeno populista, como Jan Werner Müller, explican que éste surge encarnado en la figura de un líder carismático, representante del pueblo bueno, ante la crisis de legitimidad del sistema de partidos y la representación política de la democracia liberal.

Como Jair Bolsonaro en Brasil, Recep Tayyip Erdoğan en Turquía y Donald Trump en USA, el movimiento populista que recorre el planeta llega al poder en México, con el triunfo de Andrés Manuel López Obrador en 2018.

El momento populista que vive nuestro país al iniciar el 2021, fue retratado en diciembre pasado, por una encuesta realizada por Consulta Mitofsky.

Me refiero al estudio demoscópico, que pulsa la confianza de la ciudadanía en 19 instituciones públicas: Presidencia de la República, INE, Congreso de la Unión y Partidos Políticos, entre otras.

A través del tiempo, esta encuesta permite detectar en la segunda mitad del sexenio de Peña Nieto, el descrédito máximo que alcanzaron las instituciones clásicas de la democracia mexicana.

La confianza en el Presidente de la República en octubre de 2017, descendió hasta el sótano al obtener 4.8 puntos (en octubre de 2018 logró 5.1), lejos del 7.1 alcanzado en el tercer año del Presidente Calderón.

También en octubre de 2017, el INE obtuvo su nivel de confianza más bajo de la serie (5.7), al igual que ambas Cámaras del Congreso de la Unión: 5.0 para el Senado (que en octubre de 2016 llegó a su punto crítico con 4.9) y la de Diputados logró solo 4.6 puntos de confianza.

Sumergidos en la desconfianza, los partidos políticos también tocaron fondo en octubre de 2017, con apenas 4.4 puntos de calificación.

Para diciembre de 2020, la Presidencia de López Obrador suma 7.1 puntos, mientras el Poder Legislativo y los Partidos oscilan entre 5.3 y 5.5 puntos.

Crisis de legitimidad de la representación política tradicional, que mantiene palpitante al momento populista, encarnado en el binomio Morena-López Obrador, que enfrentará en las urnas su prueba de fuego, ante la coalición del PAN, PRI y PRD, en junio de 2021.

Será una elección federal con una lógica binaria sencilla pero contundente: a favor o en contra de la 4T. _



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