En la raya.
Una semana intensa
• Y un verano caliente
• Por: José Luis López duarte
Pues sí, han sido ya muchos los días que la UAS vive en tensión y bajo fuego, producto de la violación a su autonomía universitaria y la intentona de vincular a proceso “sea como sea”, a sus autoridades, particularmente el rector Jesús Madueña.
Quien, por cierto, hoy viernes a las 10 de la mañana, estará declarando ante el juez Adán Alberto Salazar Gastelum, si, efectivamente usted atino, el mismo juez que llevo los casos de Jesús Estrada y el caso del “químico” Benítez, como si eso fuera casualidad de una mala película macabra, en donde todos los astros se alinean para buscar, con todo el abuso de poder por parte del gobernador, encarcelar y denostar aún más al Rector de la Universidad.
Ya es bastante lo que han hecho desde el gobierno estatal, como para siquiera poner alguna duda a los abusos de poder del inquino de tercer piso, son tantos los excesos que la rabia lo invade y le impide pensar lo más mínimo.
Ya lo hemos dicho antes y lo reiteramos, no hay razón que entienda y atienda, que se ha equivocado, ya cometieron garrafales errores de técnica legislativa, que le importa un cacahuate a los diputados y también al gobernador.
Pareciera que no se sabe que los tribunales federales les echarían abajo todo su tinglado y tan solo se tratara de crea un escándalo mediático para el linchamiento público de las autoridades de la UAS, como si eso fuera lo sustancial de la ley de educación que decretaran a fines de febrero.
Ley de educación, en la que plasmaron su pésima lectura de la ley nacional de educación y la constitución general de la república, a sabiendas que tenían prohibido incursionar por esa ruta, precisamente porque viola la constitución.
Ya son más de 230 fallos judiciales en contra de dicha ley de educación, ya suspendieron su aplicación, al grado que los diputados de MORENA suspendieron la discusión de la nueva “ley orgánica de la UAS”, precisamente porque decretarla seria otra ilegalidad e incurrirían en un desacato más, aunado a la prohibición que les han aplicado los jueces federales, tanto al gobernador como a los diputados del congreso local.
La perorata pseudo legales no son más que los signos de la desesperación, cuando encierran un profundo desprecio personal del gobernador a las autoridades de la universidad, con una flagrante ruptura del estado de derecho al violar las garantías individuales y de facto hacer un juicio sumario de los últimos tres rectores de la UAS.
Y todavía reta, el gobernador, que si no es cierto lo que él dice pues que lo demuestren y así queda saldado el caso, cuando la carga de la prueba es del que acusa, no del acusador, lo que refleja no el desconocimiento de los principios del derecho y los procedimientos, se trata de un gran abuso de poder.
Hoy acedera ante el juez el rector Jesús Madueña, y por si mismo, el hecho representara un acontecimiento histórico, nunca dado en los 150 años de la UAS, suceso que llenara de orgullo al gobernador, pero quien sabe que sucederá cuando llegue el juicio final de la Litis que dio origen al conflicto; ¿es inconstitucional la de ley de educación superior? Si o no.
Source