EN UN SEXENIO LA DEUDA DEL SECTOR PÚBLICO PASARÍA DE 10.5 BILLONES A 17 BILLONES.
*Pese a la promesa de no endeudar más al país.
Felipe Guerrero.
En su campaña, y luego como Presidente, Andrés Manuel López Obrador prometió conducir a este país con austeridad republicana y no endeudar más las finanzas del sector público.
Hoy sabemos que todo quedó en perorata, y que las cifras por sí mismas exhiben a un régimen que no solo no bajó un cinco de deuda, sino que la aumentó hasta en un 65 por ciento.
Solo del presupuesto de ingresos de este año, 2023 al próximo 2024, la propuesta de endeudamiento de las finanzas públicas aprobada por la mayoría morenista y aliados pasó de 1.3 billones a 1.9 billones de pesos, es decir 38 por ciento más en solo un año , y ya descontado el llamado efecto inflacionario.
Se trata de un endeudamiento sin precedentes para poder sostener una proyección del presupuesto de ingresos, para el 2024, por 9.66 billones de pesos, cuyo destino mayoritario se centra en aplicar recursos a las obras insignias inconclusas y a los proyectos de las fuerzas armadas en general, además de las pensiones universales.
El 2018, el Presidente López Obrador recibió una deuda en el sector público de 10.5 billones de pesos, lo que al final de su sexenio se traducirá en una estratosférica cifra de 17 billones de pesos. Lo que el PRI y el PAN hicieron en 90 años, en un sexenio MORENA casi lo duplica.
Al finalizar este sexenio, la estimación de los expertos, es que al menos la deuda del Producto Interno Bruto alcance un porcentaje del 48.8 por ciento.
Las cifras del cuento de que no se endeudaría más a este país no pudieron sostenerse, porque si algo tiene la realidad, esta vez brutal, es que irremediablemente todo saca a flote.
Source
No digas mamadas