
CHISPAZO
KEN SALAZAR: ¿UN ADELANTO DEL TRUMPISMO?
Felipe Guerrero Bojórquez
Ken Salazar, embajador de Estados Unidos en México reveló ayer, en conferencia de prensa, que Andrés Manuel López Obrador, en su último año, se negó a cooperar con su país en materia de seguridad y cerró las puertas a un apoyo de 32 millones de dólares. Viniendo este mensaje del imperio y con Donald Trump a punto de tomar el mando, se presagia nada bueno para quien gobernó los últimos seis años al país y para su sucesora.
Pero igualmente el mensaje fue directo cuando habla de corrupción en los gobiernos estatales y en sus respectivas fiscalías. Y aquí no está hablando Ken Salazar por sus pistolas, sino el Departamento de Estado. Esto a horas de haber sostenido una reunión el presidente Joe Biden y el presidente electo Donald Trump. ¿Un aviso y un adelanto del próximo gobierno Trumpista?
Las revelaciones, los reclamos y el diagnóstico crudo que expone el embajador sobre la no cooperación del gobierno de AMLO para asuntos de seguridad binacional, y el señalamiento directo de corrupción en diversos estados del país, explican varias cosas, entre ellas la operación de alto nivel para llevarse a los Estados Unidos a Ismael «El Mayo» Zambada y a Joaquín Guzmán López. Si tu no cooperas entonces nosotros actuaremos. Y eso fue justamente lo que los gringos hicieron.
Diversas fuentes han consignado la presencia de agentes encubiertos de la DEA en Culiacán que, igualmente, no se requiere constatarlo porque una operación tan fina como la que se realizó tuvo que ser planeada desde el punto central de la misma antes, durante y después de la detención y extracción de Joaquín Guzmán López e Ismael «El Mayo» Zambada. Fue una estrategia de alto nivel realizada con expertos de vuelo internacional.
La inteligencia gringa burló al gobierno mexicano que solo atinó a balbucear y a dar palos de ciego hasta ahora, cuando sigue exigiendo a Estados Unidos que por favor les diga qué fue lo que ocurrió. Queda claro que nunca lo dirán. Los EU no exponen sus operaciones secretas porque las consideran asunto de seguridad nacional. Así funcionan los imperios.
Pues lo que pasó fue eso que acaba de declarar el embajador Salazar, que no hubo cooperación de parte del gobierno mexicano y que, por el contrario, se incrementó la política de abrazos no balazos y, al mismo tiempo, el involucramiento de gobiernos estatales y sus fiscalías con el crimen organizado como ha sido sugerido por el embajador. ¿Alguna alusión a Sinaloa?
Por supuesto, esto pinta para más porque la 4T no distingue un sexenio del otro. La verdad es humillante para la investidura de Claudia Sheinbaum que no solo se utilice la tribuna del Congreso para cantarle las mañanitas a López Obrador por su cumpleaños, sino que lo vitoreen con el estribillo de que «es un honor estar con obrador». La verdad indigna tanta sumisión y al mismo tiempo la falta de respeto para la presidenta y para el recinto parlamentario.
Pero también, luego de que Ken Salazar le «cantara sus mañanitas» a AMLO, viene una nota diplomática, de parte de la Secretaría de Relaciones Exteriores, reclamando la alusión directa de EU al expresidente. Y uno se pregunta: ¿Harían lo mismo si el gobierno estadounidense señalara a los expresidentes Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón? ¡Claro que no!! Es que esos pertenecen al neoliberalismo y, por lo tanto, que vengan por ellos los gabachos. Ni más ni menos.
Fueron pues muy duras las declaraciones de Ken Salazar contra del gobierno anterior y el actual. Un embajador que de pronto saltó a la escena con la espada desenvainada, lo que no había hecho antes. Al revés, había mantenido un discurso suave y conciliador. ¿Que fue lo que pasó? «Dinamita» Trump está influyendo en la rectificación dura en materia del combate a cárteles y a la migración. Es decir, la administración Biden no quiere que la acusen de haber tolerado a los cárteles en México y a sus gobiernos. Por supuesto, uno de sus aciertos ante Trump es haber realizado la operación encubierta que permitió que hoy estén detenidos en EU Ismael «El Mayo» Zambada y Joaquín Guzmán López. Y que permitió también exhibir al Estado mexicano como vulnerable en materia de inteligencia. Hasta hoy el gobierno mexicano sigue pidiendo explicaciones. No, nunca se la darán.
La pregunta es, bajo esta acusación directa de Ken Salazar, ¿Cual será el trato de Donald Trump hacia el expresidente López Obrador? ¿Lo harán responsable del crecimiento de los cárteles, la creciente violencia y la corrupción en estados y fiscalías locales? El mensaje para Claudia Sheinbaum está claro porque ella si tendrá que enfrentar el puño duro de Trump en temas de migración y narcotráfico. Ya veremos.

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