En peligro, 2,500 lenguas


Es bien sabido y muy discutido que cuatro de las diez lenguas habladas en el mundo están en riesgo de desaparecer: eso equivale a 2,500 idiomas y formas de pensar. La fuente es la Organización de las Naciones Unidas para la Cultura, la Ciencia y la Educación.

La desaparición de una lengua conduce a la extinción de patrimonio cultural inmaterial y, en particular, de las tradiciones y expresiones orales de la comunidad que la habla (lo cual incluye poemas y chistes, proverbios y leyendas); esas formas son el resultado acumulado de un sinfín de generaciones, cuyo esfuerzo, imaginación y capacidad de transformación se ven plasmados ahí.

La lengua es la primera expresión de la cultura de un pueblo, y también la última, pues resguarda en la tradición el legado de los ancestros al presente y al futuro; es vehículo de transmisión del conocimiento y ocasión de la más profunda poesía, aquella que nos habla de lo que somos y podemos ser.

Que 2,500 lenguas mueran significa que también morirá una manera de ver la realidad e interpretarla, común al pueblo que formó y cultivó esas lenguas, sin dejar de considerar que una de las causas de su desaparición es, precisamente, la ausencia de reconocimiento a la lengua indígena, pues precisamente es este tipo de lengua el que más riesgo tiene, dado que sus hablantes van muriendo con ella. Se entiende: por siglos, los pueblos indígenas han sido segregados, negados y discriminados; era de esperarse el riesgo de su extinción.

El lingüista australiano Christopher Moseley señala que en los últimos 70 años han desaparecido 200 lenguas; 538 se encuentran en situación crítica; 502 en grave peligro; 623 en peligro y 607 en condición de vulnerabilidad. Eso sólo significa que los factores que propician la extinción de los pueblos que hablan una lengua han sido semejantes, sino los mismos, en las últimas siete décadas.

Es precisamente en aquellos países donde el multilingüismo es sólido, en donde se acentúa la desaparición de las lenguas. ¿Tendencia social hacia un idioma global o simple expresión del pensamiento centralista de nuestras sociedades? Lo ignoro. Moseley aventura: “Factores como la dominación, cuando hay la voluntad de terminar con la visión del mundo que tiene un grupo humano, o psicológico, con la voluntad de un grupo al someterse a la lengua dominante, explican en gran medida el peligro sobre las lenguas y los idiomas”. Sin duda, las relaciones de poder desequilibradas dan lugar a la destrucción de las lenguas, y también de todo lo que es esencialmente humano.



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