
CHISPAZO
GOBIERNO RICO, SERVICIOS POBRES.
Felipe Guerrero Bojórquez
¿Y dónde está el dinero de nuestros impuestos? Eso sí, para cobrarlos el gobierno es muy bueno, pero para regresarlos en obras y servicios es muy malo. Mucho de nuestro dinero lo gasta la clase gobernante en caprichos, en una burocracia abultada y en ideas determinadas por modelos socioeconómicos que no corresponden a la realidad. La austeridad es una falacia.
Ya no digamos en una refinería que no refina, cuyo causante directo es el ex presidente López Obrador, quien debiera responder legalmente por los 16 mil 700 millones de dólares invertidos hasta ahora sin beneficio alguno. Mientras la responsable de la obra, Rocío Nahle, muy oronda ella, fue premiada con la gubernatura de Veracruz.
O la megafarmacia, una ocurrencia de AMLO en los que se tiraron infamemente 3 mil 500 millones de pesos y que hasta la fecha ha servido para tres cosas: Para nada, para nada y para una pura chingada. ¿Y quién rendirá cuentas por este tiradero de dinero? Bueno pues el responsable directo es el señor López, quien ahora descansa supuestamente en «La Chingada». Es que nadie tiene testimonio dónde se refugia . Esto da para otro tema: ¿Y AMLO?
Hay muchos ejemplos de cómo el gobierno se gasta nuestros impuestos sin ton ni son, sencillamente porque en vez de aplicar criterios de planeación y de justificación financiera para cada uno de los proyectos, utiliza criterios ideológicos, políticos y populistas que nada tienen que ver con la realidad.
El gobierno como administrador de nuestros recursos ha sido un fracaso. Le gusta saquear los bolsillos de los contribuyentes y gastar a lo tonto, siempre en su beneficio, en el de familiares y amigos, militantes, empresarios patrocinadores de campañas electorales, y en obras en las que al final se gasta el doble o el triple de lo proyectado. El gobierno pues, sobre todo en el sexenio de AMLO, salió malo y corrupto, tal y como siempre se cuestionó a los del PRIAN. Tan malos los tricolores, los azules como los guindas. Ni a quien irles.
Pero lo que sin duda refleja que el actual modelo de la cuatro T es un despilfarrador de primera, es que el régimen de AMLO dejó un aumento de deuda por el orden de los 6.6 billones de pesos, el más alto de la historia, para cerrar en una deuda total de 17.8 billones de pesos. Una barbaridad de dinero y un signo de debilidad financiera que mantiene en un hilo a la administración de la presidenta Sheinbaum.
¿Qué hace el gobierno con nuestros impuestos? ¿A dónde se van? Quién sabe porque la infraestructura educativa y de salud están por los suelos, a parte de que no hay medicamentos, ni en las escuelas equipamientos. Ese IMSS, cobra caro los impuestos, multa por cualquier cosa y el servicio que presta es infame, por decir lo menos. Vaya, hasta sus hospitales se están cayendo. Es literal. ¿Y las carreteras? Caras, malas e inseguras. ¿Y la inseguridad? Mucho dinero gastado, y resultados mínimos por no decir que cero, a pesar de la violencia imparable, las masacres, el secuestro, robos, asaltos, desapariciones forzadas, extorsiones, venta de droga etc. ¿Y los servicios públicos? Tuberías de agua rotas, drenajes rebosando y basura acumuladas en las esquinas. Ese es un mal de ciudades chicas, medias y grandes. ¿Y la obra pública? Uff! Cuáles camarones. La única obra de la que se habla es la pavimentación de pequeños tramos de calles, uno que otro puente y una que otra carretera vecinal y párele de contar. Es la pavimentocracia en la que participan constructoras amigas que reciben adjudicaciones directas, siempre las mismas entre decenas que existen. Qué casualidad!
Hablan muy pomposamente de que sin maíz no hay país, y resulta que el gobierno está importando mas del 50 por ciento de los granos que se producen en México. ¿Porqué? Porque no hay financiamiento para los productores agrícolas, ni para los ganaderos ni para los pescadores, a los que quieren mantener a base de dadivas, encasillados en los llamados programas de bienestar para someterlos a intereses electoreros. ¿No que la producción alimentaria es un tema de seguridad nacional? ¡Pamplinas!
Y huelga la pregunta, ya en un tonito más exigente: ¿Y que cabrones hacen los gobiernos con nuestra lana?.¿A dónde se la llevan, quien o quiénes se la embolsan?
Los programas sociales le cuestan mucho al gobierno y el recorte de las participaciones, de parte de la federación, a las entidades estatales y municipales está a la orden del día, violando con ello los acuerdos de coordinación fiscal. Pero a los gobiernos que son de MORENA les imponen la sustracción a lo chino que es por el orden del 50 por ciento. Es que al gobierno central no hay que chistarle, mientras que se jodan los ciudadanos al tener servicios públicos deficientes y poca obra pública como ocurre en Sinaloa y otros estados guindas. Los megaproyectos son primero. Esos que hasta ahora, en su mayoría, han resultado un fiasco.

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