CHISPAZO. Felipe Guerrero Bojórquez

CHISPAZO. Felipe Guerrero Bojórquez



CHISPAZO. Felipe Guerrero Bojórquez
DETENER CRIMINALES SOLO CON CARPETA DE INVESTIGACIÓN: SHEINBAUM.

Traduzco parte de lo que textualmente dijo ayer la Presidente Claudia Sheinbaum ante la pregunta de un periodista extranjero:
«Buscar evitar afectación a los civiles. Nuestra política no es el enfrentamiento militar… Lo que se busca es la detención en el marco de la ley de los grupos delincuenciales. Para poder detener a un presunto delincuente tiene que haber una carpeta de investigación y su detención y, al mismo tiempo, atender las causas; que los jóvenes no se acerquen a los grupos delincuenciales y evitar que haya afectaciones a la población civil. Esta es la estrategia»

Si, leyó usted muy bien, nada de usar la fuerza legítima del Estado Mexicano, como lo mandata la Constitución para someter a la delincuencia. Lo que dijo ayer Sheinbaum fue la ratificación de los abrazos no balazos que, al final, alentaron y fortalecieron las acciones del crimen organizado.
Ahora resulta que para detener a un presunto delincuente tiene que haber una carpeta de investigación y actuar en el marco de la ley. Es decir, todos aquellos criminales que no tengan como antecedente una carpeta de investigación no pueden ser detenido porque se violan sus derechos, así hayan arrojado bombas, acribillado personas; ejecutado masacres, que hayan robado, extorsionado, quemado pueblos, secuestrado. Si a estas personas no se les encuentra antecedentes y delitos que imputarles serán liberados. Es inconcebible como la presidente dice lo que se le ocurre porque interpreta la ley a su antojo. ¿Tiene asesores?. Sí los tiene pero solo sirven para enmendarle la plana.

En síntesis, la presidente ha dejado clara su línea: prioridad a la inteligencia, la prevención y la judicialización de los casos por encima de la confrontación armada directa contra los grupos criminales, mientras estos hacen y deshacen.

En su narrativa, proteger a la población no pasa por “atacar” delincuentes de forma indiscriminada, sino por integrar expedientes, sustentar denuncias y proceder con detenciones que puedan sostenerse ante un juez. ¿Y por qué los verdaderos jefes, incluyendo a los narco políticos, no son detenidos? ¿Será porque aquí en México no tienen carpeta de investigación?

Pero la pregunta de fondo es: ¿puede el Estado garantizar seguridad real si reduce el uso de la fuerza legítima solo a casos plenamente integrados en carpeta? ¿Qué ocurre en los territorios donde la denuncia no existe porque hacerlo cuesta la vida?

Bajo este enfoque, la detención no es sinónimo de prisión. En el sistema penal acusatorio, si no hay pruebas suficientes, denuncia formal o imputación sólida, el detenido puede quedar en libertad. Pero también pueden quedar en prisión, aunque haya pruebas débiles, si se trata de enemigos políticos. Para los delincuentes concesión. Para los adversarios y ciudadanos prisión. Sino que le pregunten a la mayoría de las y los gobernadores morenistas, que han abusado de la prisión preventiva para encarcelar y reprimir a periodistas, opositores y ciudadanos, incluso hasta acusándolos de terroristas. Lo absurdo de lo absurdo; la impunidad criminal de quienes debieran aplicar verdaderamente la justicia. Ellos sí, violentos y malvados, locos de poder absoluto.

Siguiendo con el esquema del régimen, el problema aparece cuando la capacidad de investigar es menor que la velocidad del crimen. ¿No duermen el sueño de la ineficacia miles y miles de expedientes?

Para López Obrador y para Claudia Sheinbaum proteger a la población significa no atacar a los grupos delincuenciales, aunque estos ataquen a los civiles. El primero consideraba a los grupos criminales como parte de la población civil y ofrecía la idea de que el Estado era el mediador entre ambos, «porque ellos tienen derechos y también son seres humanos». Para Claudia Sheinbaum los delincuentes organizados, que incluso provocan actos terroristas, no deben ser atacados sino denunciados para integrarles carpetas de investigación, y aplicarles la justicia conforme a derecho.

Es decir, mientras tanto, mientras llega la investigación y la inteligencia, los señores pueden cometer todo tipo de atrocidades. No hay problema: «como ellos también son seres humanos», deben de ser tratados al igual que sus víctimas y los ciudadanos honestos.

El Estado mexicanos tiene, en la Constitución, dientes fuertes para combatir la criminalidad y el terrorismo; y para garantizar la paz y la seguridad de los mexicanos, solo que el régimen de la 4T lo ha dejado molacho. De ahí la sospecha y el señalamiento permanente de que los mexicanos estamos bajo el sometimiento de un narco Estado.

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