confrontación es de políticos, no de empresarios


Para Antonio del Valle ser empresario significa ser optimista, “de otra manera sería imposible emprender”. Con esa misma filosofía tomó hace casi dos años la presidencia del Consejo Mexicano de Negocios, en medio de una serie de desencuentros entre el sector empresarial y el gobierno de la cuarta transformación, con cuyos objetivos, dice, coincide plenamente: “Tal vez diferimos en la forma de hacerlo, y ahí es donde hay que sentarse y hablar”.

En busca de la recuperación tras el bache económico causado por covid, Del Valle pone los puntos sobre las íes al señalar que no se trata de una crisis de liquidez, sino de demanda y la clave está en elevar el consumo, “y eso lo podemos recuperar si logramos que a la gente le llegue dinero a sus bolsillos”.

Cuenta que su abuelo solía decirle que “empresa que no crece, desaparece”, y aunque su visión de lo que significa ser empresario no ha cambiado, sí piensa que la pandemia aceleró la conciencia del rol que deben jugar los empresarios frente a la sociedad, pues “hoy tenemos esa oportunidad mucho más clara, de lo que hayamos tenido en la historia moderna en nuestro país”.

-¿Cómo ha cambiado tu visión del rol de los empresarios en estos dos años?

Mi visión no ha cambiado. Los empresarios desde que existimos tenemos un objetivo, que es crear bienes y servicios para mejorar la calidad de vida de las personas. Negocio que no crece, desaparece, decía mi abuelo. Y lo tenemos que hacer generando utilidades para garantizar nuestra sostenibilidad a largo plazo.Adicional, no puede haber empresa responsable, si no cumple con su país pagando impuestos. La coyuntura actual exige que esa conciencia sea más importante hoy, dada la situación que estamos viviendo por el covid, de cómo ayudar a que todos salgamos más rápido de esta situación.

-¿Están las condiciones dadas para dar empleo y recuperar la productividad?

-Esta crisis económica, consecuencia de la pandemia, fue autoinfligida. La mejor forma de cuidar nuestra salud fue confinarnos, cerrar. Creímos que el confinamiento sería temporal, de corto plazo. Luego nos dimos cuenta de que esto no se iba a ir. Teníamos que cambiar la visión, tanto autoridades como sociedad y empresarios.

-¿Cuál es la perspectiva ahora?

Uno de los objetivos que tenemos que tener todos, es aprender a vivir con el covid. Nos dimos cuenta que teníamos que pasar de lo que se concebía como actividades esenciales, a una visión de actividades seguras. Ya no importa el sector, si se considera o no esencial, lo importante es que la actividad sea segura para empleados, colaboradores, clientes y que no tenga consecuencias para la comunidad o para terceros. De esta forma se ha abierto la economía poco a poco… En ese sentido las empresas nos transformamos. La tendencia digital ya venía desde hace años, lo que hizo el covid fue acelerarla de forma impresionante. Hoy, a la fuerza, nos hemos obligado a trabajar prácticamente todo digital.

-Ante un eventual rebrote, ¿El CMN tiene alguna estrategia?

Más que pensar en rebrote, lo que creo es que el virus sigue ahí. El tapabocas es esencial. Es lo más sencillo y lo que menos cuesta. Es difícil entender que haya gente reacia a utilizarlo. Está clarísimo que se disminuye 80 por ciento la probabilidad de contagiarse y, más allá, si te llegas a contagiar la carga viral es menor.

Eso en cuanto a la salud, ¿Y en lo económico?

Van de la mano, comportarnos bien en el día día, hará que no volvamos a un confinamiento y a un semáforo rojo. Es lo que garantizará no detener la economía. Sin duda esta crisis comenzó generada por falta de oferta, por el confinamiento. Hoy, que las empresas están reabriendo, lo que se ha caído es el consumo, por la gente que perdió su empleo o parte de su ingreso, o porque están previendo tiempos complicados.

¿Cómo reactivar el consumo?

Tenemos que generar confianza en el consumidor. Los programas sociales que implementó el gobierno ayudaron mucho a que el consumo básico se haya mantenido, pero si ves los datos de ventas de artículos de mayor valor se ha caído. Pero eso lo podemos recuperar si logramos que a la gente le llegue dinero a sus bolsillos.Lo que tenemos qué hacer en las empresas es adelantar aguinaldos; si mi nómina es mensual, a lo mejor pagarla cada 15 días; quienes puedan que paguen antes a sus proveedores, el chiste es que circule el dinero más rápido, para que el consumo se reactive lo más pronto posible y así todo lo demás, como un engrane, irá caminando poco a poco.

¿Y hacia las cadenas productivas?

Basadas en experiencias anteriores, las empresas pensamos que el mayor problema sería de liquidez; meses después nos dimos cuenta que se había convertido en una crisis de demanda. Si ves los datos de la banca, el crédito a empresas subió de forma importantísima en febrero, marzo, abril; algo inesperado, los bancos estaban preocupados pensando ¿Qué pasará?, y si les iban a pagar. Fue una preocupación real. ¿Qué sucedió de julio a septiembre? Las empresas que tomaron crédito para protegerse, se dieron cuenta que no lo necesitaban y lo regresaron. Pero las Pymes que cerraron, y ahora están reabriendo, se encontraron con que la demanda previa a covid, ya no está. Ese es el punto clave.

El Consejo lanzó un programa con el BID ¿Cómo va?

El Consejo Mexicano de Negocios trabajó desde abril en un programa conjunto con BID Invest, del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para llegar a las pequeñas y medianas empresas, dentro de nuestra cadena de valor. El programa ha avanzado muy bien. Estamos llegando a alrededor de mil Pymes con créditos a tasas competitivas y les ayuda a darle la vuelta a sus inventarios, pagar a sus estructuras y seguir trabajando, pero eso es solo un granito de arena,

¿Cuánto se logró colocar de ese crédito?

Hoy tenemos colocado, vía BID Invest, alrededor de 600 millones de dólares (mdd), que ya están operando. El programa prevé líneas hasta por 3,000 mdd. Lo interesante es que las líneas se multiplican por cuatro, porque se le puede dar vuelta cuatro veces en el año. Entonces hay 600 mdd de líneas, hoy otorgadas a mil Pymes, que en el transcurso de 12 meses, se vuelven 2 mil 400 mdd de dinero. Pero esto llega a las pymes con que operamos las empresas del CMN, pero en México hay más de cuatro millones. Tenemos que seguir buscando esquemas para llegar a esos millones de empresas.

¿Ayudará el acuerdo de infraestructura al bolsillo de la gente?

Claro, esa es otra pata sin duda importante, sin embargo, no es la panacea, ni es la solución total. Por supuesto que aporta y muchísimo, de distintas formas. En el corto plazo en generación de empleo y en el largo ayudará a que las empresas podamos ser más eficientes. El anuncio del lunes pasado es importante por distintas razones. Uno, hay que tener claro que fue un primer anuncio de un bloque de proyectos en los que la Secretaría de Hacienda y las dependencias responsables, están seguras de que se pueden implementar en los próximos 12 o 18 meses.Si se logra que se puedan ir incorporando nuevos proyectos que se anuncien en 3 o 4 meses y otro paquete 3 o 4 meses después, eso será una bola de nieve que irá creciendo y el beneficio será exponencial.

En el T-MEC, hoy se habla de traer producción de Asia a Norteamérica ¿Qué tanto es un riesgo o una oportunidad para las empresas del CMN?

El TMEC es una gran oportunidad para México. Y cuando me refiero a México es, sí para las empresas mexicanas, pero también para las extranjeras que vengan a invertir. Sin embargo, a diferencia del TLCAN, hoy tenemos mucho trabajo interno qué hacer los mexicanos. La diferencia es qué tan capaces vamos a poder ser los mexicanos de atraer todo eso que se está moviendo.

¿Pero también hay otros países en la región que buscan lo mismo?

Sí tenemos competidores como países asiáticos y de Latinoamérica, el mismo Estados Unidos.Tenemos que trabajar en conjunto con el Gobierno Federal y con los gobiernos locales en mejorar nuestros trámites, reglas, leyes para hacerlos mucho más amigables a la inversión. Ahí tenemos los mexicanos mucho qué desear, porque el tema de tramitología de regulación se vuelve una pesadilla. Las empresas grandes, tenemos estructuras para solventarlo, pero las pymes no; por eso tenemos que ayudarlas a que regulación, tramitología sean mucho más sencillas, baratas, ágiles, para que tengan una mayor oportunidad de participar en esta integración regional norteamericana.

Cuando tomaste el CMN había un ánimo de confrontación, ahora parece que hay acuerdos, ¿Cómo se logró la interlocución con el gobierno?

Creo que la confrontación hay que dejarla dónde debe de estar, en la política. Y los empresarios nos tenemos que enfocar en proponer, en coadyuvar, en construir. Puede haber muchas cosas en las que no estemos de acuerdo y se vale. Pero en vez de decir: no estoy de acuerdo y no voy a hablar contigo; es más bien: oye yo creo que la forma de hacerlo es ésta, vamos a sentarnos en la mesa, a ver cómo dentro de dos posiciones que podrías pensar antagónicas, encontramos puntos de encuentro. Y sí, hay muchas cosas que nos preocupan, tal vez muchas cuestiones en las que no estamos de acuerdo, pero algo en lo que coincidimos todos es en que queremos un mejor país.

¿Qué otros puntos tienen en común?

Los objetivos que busca esta administración, yo coincido plenamente en ayudar a los más desfavorecidos, erradicar la corrupción, mantener finanzas públicas sanas, reducir el gasto en el gobierno. Tal vez diferimos en la forma de hacerlo, y ahí es donde hay que sentarse y hablar.

¿Cómo les ha ido en el balance, han ganado más de lo que han perdido?

Creo que la clave es el diálogo, el respeto y la confianza. Si hay respeto y si hay confianza, hay diálogo y creo que eso se ha logrado.Hoy, pasados ya muchos meses, independientemente de la situación tan grave que nos está haciendo vivir la pandemia, nos hemos dado cuenta también que muchos de los monstruos que veíamos antes, han desaparecido. Tal vez han surgido otros, pero no son tan grandes como los que veíamos con anterioridad, pero eso no quiere decir que no puedas llegar a acuerdos y tener soluciones.

Hablando de transiciones ¿Cómo avanzar hacia la transición digital y energética?

La pandemia aceleró la adopción digital, la tendencia no tiene más que seguir. Las empresas que no avancemos en ese sentido, estaremos destinadas a desaparecer, tenemos que estar dentro de ese cambio digital sin duda.Y bueno, en el sentido de la energía, creo que México tiene un gran potencial. Hemos pasado muchos meses discutiendo entre unos y otros. ¿Cuál es el objetivo principal? Tener una energía eficiente, confiable, y al mejor precio posible para el consumidor, hasta las empresas.

¿Con el marco actual se puede materializar ambas transiciones?

Yo estoy convencido de que fortaleciendo a Pemex y fortaleciendo a CFE, podemos lograr esos objetivos. Estas dos empresas funcionando como ejes del sector energético y con el sector privado acompañando y agregando valor, lo podemos lograr.

Así como se ha acelerado la digitalización ¿Qué tanto se ha dinamizado también la ciudadanía empresarial?

El rol social del empresario hoy es más importante que nunca. Y lo pienso inclusive, que debe ser así por el mismo interés del empresario.

Tenemos que ver cómo ese México del desarrollo y de las oportunidades, se traslada también a ese otro México que ha quedado rezagado por mucho tiempo.

¿Cómo imaginas México hacia 2025?

El covid nos ha venido a enseñar muchas cosas. Creo que hoy es la mayor oportunidad para los mexicanos de pensar en un desarrollo más equitativo.Creo que no hemos tenido en nuestra historia reciente, una administración como la que hoy tiene esa esa preocupación, esa conciencia, ese interés, de ayudar a los más desfavorecidos. Yo eso lo veo como una oportunidad para que hoy, realmente, podamos llegar allá.El cómo, podríamos dedicar toda una conversación a ello. Lo primero es que estemos conscientes con el ánimo de hacerlo, y creo que eso existe el día de hoy.



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