¿Pinche? No estoy de acuerdo


No estoy de acuerdo con el calificativo que el payaso Brozo le endilgó al Presidente Andrés Manuel López Obrador. Nadie me preguntó, pero igual lo digo. Y no es defensa a ultranza del Presidente. En México hay libertad de expresión y se ejerce, aunque a veces cueste trabajo.

¿Por qué no estoy de acuerdo con que Víctor Trujillo, en su carácter del polémico Brozo, el payaso tenebroso? Porque calificar al Presidente de esa manera es hacer lo mismo de lo que muchos nos hemos quejado: poner apodos o denostar a los demás desde los medios de comunicación. Durante meses hubo un enorme debate en redes sobre los apodos y los adjetivos que el titular del Ejecutivo pone a sus adversarios, quienes no tienen el mismo escenario para responder, si acaso quisieran hacerlo.

Llamar “pinche Presidente” a López Obrador es de mal gusto por donde se le vea. Se podrá alegar que lo dijo Brozo, y que dicho payaso nunca se ha distinguido por su finura, pero en el fondo es bajo y no conviene a nadie.

Insisto en que México es y debe mantenerse como un país abierto al debate y a la libre expresión de ideas. Y eso incluye lo que se diga desde tribunas electrónicas. Pero caminar hacia el insulto y la descalificación pública es un retroceso. Si mantuviéramos esa línea, pronto dejaremos de lado los puntos centrales de una discusión, y terminaríamos en lo más parecido a un concurso de albures o chistes pelados, si no es que a una discusión de cantina.

Lo dicho, dicho está. Difícilmente veremos que Brozo se retracte o disculpe (aunque me gustaría que ocurriera). Lo importante ahora es mantener las posturas encontradas, pero con la prudencia a tope. México y Jalisco han tenido excelentes polemistas, muchos de ellos en el Congreso local. Puedo citar a Gabriel Jiménez Remus (PAN) y a Jesús González Gortázar (PRI), quienes se daban tremendos agarrones discursivos en la tribuna, pero nunca se insultaron ni degradaron. Bueno, hasta gusto daba ver debates así.

Ojalá que todo el asunto del “pinche”, quede en los anales de la anécdota. Nos merecemos más en las discusiones sobre los grandes problemas nacionales.

Twitter: @baezamanuel



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