Estamos a horas del segundo fin de semana del Botón de Emergencia, y no debemos de perder de vista lo más importante: que se trata de reducir lo más posible el número de enfermos (y fallecidos) por el covid-19 en Jalisco.
Mucho se discute y re-discute sobre la pertinencia o no del botonazo; si es lucimiento del gobernador, o medidas a destiempo; o si no sirve para nada. Lo que debemos esperar, sin embargo, es el resultado. Hasta entonces sabremos si vamos bien o mal en el tema.
Si el Botón de Emergencia comenzó el 31 de octubre, y se mantendrá por espacio de catorce días, entonces los resultados iniciales deberán reflejarse a partir de la próxima semana, y reafirmarse a partir del día 15 de noviembre. Si para entonces se logra una disminución en los casos de enfermedad y muerte, sabremos que se dio un respiro al sistema hospitalario estatal, que comienza a verse lleno de pacientes.
Repito lo que he señalado aquí en otras ocasiones: el Botón de Emergencia no eliminará el virus del covid-19. Por más que nos refugiemos en casa, que paremos actividades, que simplemente nos encerremos a piedra y lodo, no borrará el virus del territorio estatal. Pero si nos guardamos lo más posible, podremos reducir de manera significativa la cadena de contagios, misma que comenzará a crecer otra vez poco a poco. Es, insisto, como un auto con problemas de enfriamiento: si lo usamos sin detenernos cuando se calienta, lo que tendremos es un vehículo desbielado. Si manteníamos el mismo ritmo de vida, ocasionaríamos una crisis severa al sistema sanitario estatal.
¿Se tomó la decisión correcta desde el gobierno del estado y sus mesas de análisis? En principio me parece que sí. Incluso, otros estados (de la Alianza Federalista) implementarán desde hoy medidas similares a las de Jalisco. Habrá que tener la cabeza fría, aunque miles de jaliscienses ven afectada su economía e ingresos por el parón, y nada de gracia les causan las decisiones oficiales. Ayer hubo protestas de choferes de taxis de plataforma por lo mismo, pese a que les permitirán trabajar sábado y domingo.
Quedan unos días más antes de saber si fue conveniente o no. Y para hacer el análisis de lo ocurrido.
Twitter: @baezamanuel