Al presidente le molesta el llamado que le hace el INE para que se respete la ley y suspenda a partir del 4 de abril la difusión de las mañaneras, fecha en que iniciarán las campañas políticas. Pero mientras defiende su derecho a “informar” en las mañaneras, plagadas de propaganda, donde la mayoría del tiempo se dedica a denostar, polarizar y descalificar, propone que desaparezca el Instituto Nacional de Acceso a la Información y Protección de datos personales (INAI) y sus funciones las asuma la Secretaría de la Función Pública. Un despropósito ser juez y parte.
Censurar el derecho que tenemos los mexicanos a estar informados sería un retroceso de 30 años. La transparencia nos ha permitido conocer abusos y “tranzas” que hacen con el dinero público, como las famosas toallas de Vicente Fox; los insultantes salarios de los magistrados que superan los 3 millones de pesos al año; la venta de la llamada Casa Blanca al presidente Peña Nieto de parte del constructor consentido de su sexenio Juan José Hinojosa Cantú; de los millonarios sobornos de Odebrecht al director de Pemex, aún impune; de las trampas de esa gavilla de gobernadores que presumía el nuevo PRI, Javier Duarte, César Duarte, Roberto Borge; las inconsistencias en las declaraciones patrimoniales y de intereses de varios de los actuales funcionarios como Olga Sánchez Cordero, Julio Scherer Ibarra, o la acumulación de bienes y negocios de Manuel Bartlett, imposible de adquirir con sus salarios de servidor público, o los contratos a su hijo que vendió ventiladores defectuosos y a sobreprecio al IMSS de Hidalgo. Hoy sabemos que el 79 por ciento de las compras del actual gobierno se hacen indebidamente por adjudicación.
Todo lo anterior se conoce gracias a la transparencia, a la obligación de hacer pública toda información donde existan recursos públicos, y al periodismo de investigación que no cesa a pesar de los constantes ataques.
Al presidente López Obrador le molesta que lo quieran “callar” como mandata la ley en tiempos electorales, pero quiere quitarnos a los mexicanos el derecho a la información pública porque le estorba y no quiere contrapesos para seguir centralizando el poder. Una ruta peligrosa.
@RaulFriasLucio