Que en el último reporte oficial de la Secretaría de Salud estatal se informa que la entidad suma a la fecha mil 683 pacientes en hospitales, es decir, 37 menos internados en nosocomios especializados en la atención viral, con lo cual se confirma una tendencia a la baja. Esto cobra especial significado en la medida de que es uno de los indicadores fundamentales para pasar al color amarillo del Semáforo Epidemiológico, en un momento en que la entidad no puede dar marcha atrás y regresar al rojo, que impactaría de forma negativa el proceso de reactivación.
Que durante el trimestre julio-septiembre, las remesas recibidas en varios municipios del Estado de México superaron todas las previsiones con incrementos que alcanzaron incluso 339 por ciento en Jocotitlán, en el caso de las regiones semirurales, y hasta 150 por ciento en las demarcaciones urbanas. Hay una curiosa recuperación que probablemente esté relacionada con los vaivenes electorales en Estados Unidos, pero que viene muy bien ante la contracción económica nacional.
Que hablando de economía, por la pandemia, Ocuilan ha tenido un impacto negativo de 95 por ciento, ya que una de las medidas implementadas para evitar contagios fue el cierre de templos religiosos, incluyendo el Santuario de del Señor del Calvario ubicado en este municipio, y el Santuario del Chalma, en Malinalco, en donde Ocuilan es el tramo obligado para las peregrinaciones. Sin duda la cancelación de festividades tradicionales ha mermado sustancialmente los ingresos de todos los que viven del sector turístico, que en el caso de este municipio ha llegado a niveles alarmantes.
Que Autoridades del municipio de Texcoco y del Instituto Nacional del Suelo Suntentable buscan conjuntar acciones para fortalecer el programa de regulación de suelo y promover la creación de reservas naturales en la localidad. Una medida muy oportuna a la luz de la problemática ambiental que afecta a la zona metropolitana del Valle de México, que debe contribuir a atemperar la contaminación urbana