Sin sorpresas…


¡Ni por dónde empezar! Van: el uno contra el dos de la Americana, y el uno frente al cinco en la Nacional. Sin menospreciar a Tampa, porque con un Brady y sus 6 anillos, no es sorpresa que llegue a esta instancia, y esto a pesar de la mala vibra de sus detractores, que el domingo demostraron ser un caso para el psiquiatra.

El duelo Brees contra Brady para algunos solo era morbo por la edad, cuando fue un duelo de dos de los mejores quarterbacks de la historia, en otros deportes sería increíble ver algo así, algo como un Pelé ante Maradona, habría pocos ejemplos con ese nivel.

A pesar de sus grandes quarterbacks no hubo juegos de 400 yardas o 4 pases de TD, los coaches fueron cautelosos y las defensivas dominaron forzando errores, salvo la intercepción del relevo de Kansas City, Chad Henne, que no costó puntos, todos los perdedores entregaron balones en momentos clave. Hay mucho mérito en los coaches ganadores, estos juegos eran de ajedrez, no era fácil neutralizar a Lamar Jackson o detener a Alvin Kamara forzando a que Drew Brees lanzara más.

Por su parte, Sean Payton volvió a fallar en eliminatorias y esta vez sin pretexto de los árbitros. Ese resultado no fue un campanazo, en Las Vegas era casi un empate, fue un juego de volteretas y fueron empatados a 10, a 13 y a 20. ¿Qué más parejo podía ser? La defensiva de Tampa está haciendo por Brady lo que la de Denver hizo por Peyton Manning, a ver hasta dónde llegan. Por mientras, es irónico que Bucaneros deba ganar 3 juegos de visitante para ser el primer equipo que juegue un Super Bowl como local. A Drew Brees tal vez le vimos su último juego, toda mi admiración para él. Merecía otro anillo, para mí que le faltó coacheo.

Rodgers contra Brady será otro duelo épico. Como antecedente, Aaron lanzo su peor juego del 2020 ante Bucs y lo perdió; Brady ya no tiene nada que perder, llegó más lejos de lo esperado y es un héroe en Tampa donde no se vivía esta instancia ni adrenalina hace lustros. Y si Tampa gana, tampoco será sorpresa, con esa experiencia es un juego de tú por tú. Packers tiene una ofensiva impresionante, pero su defensiva será la que cargué con la prueba de fuego, Rams le llegó desarmado y Tampa será más peligroso; la presión a Brady será el factor decisivo para llegar al final.

En la que iba para sorpresa del año, el coach de Kansas City, Andy Reed, ganó con una atrevida decisión final, pero yo digo que fue él quien se llevó entre las patas a Patrick Mahomes, quien avanzaba y ganaba con comodidad, cuando, con todo y que estaba tocado de un tobillo, lo mandaron a ¡correr! en una optativa que terminó en una conmoción y en “veremos” para jugar contra Bills.

Mahomes es el espíritu de este equipo, las probabilidades de Kansas si no juega son bajas. Cuando salió, el equipo se las vio negras y aun se discute que el resultado fue afectado por una mala decisión arbitral, esto debe enseñar a los equipos a invertir en un mariscal digno de su nivel en la banca. En este caso, Chad Henne, pasó su primera prueba, pero contra Bills todo será más difícil, su reto solo me es comparable a la hombrada que hizo Nick Foles, quien de la banca llevo a Filadelfia al campeonato.

El Super Bowl garantiza un duelo entre un veterano contra un joven, será interesante, para los verdaderos amantes del americano, lo mejor es que en este punto todos están parejos y no hay un favorito para llevarse el Lombardi. Vienen juegazos, hay que celebrar también que la temporada no cedió ante elcovid y el espectáculo no perdió calidad.

Por último, mensaje para los haters y ardidos anti Brady y anti éxito: Recordemos que esto es solo atole con el dedo, si no vives de esto, es solo un juego, no hagan corajes y anden buscando solo lo negativo de las cosas, es una Liga muy competitiva, ya les llegará el momento a sus equipos, por mientras disfruten y no quieran opacar el triunfo ajeno, hay que divertirse viéndolo.

Y de ahí… a lo que sigue.

beto@eluno.mx

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