
Lily Ávila Martínez estudió licenciatura en Administración de Empresas, profesión que ejerció hasta jubilarse. Por treinta años fue instructora de baile, logró tener un gimnasio en donde impartía sus clases, además de yoga y meditación.
Desde muy niña empezó a tener visiones que la inducían a un camino espiritual, pero fueron las pérdidas las que hicieron que despertara a esa nueva vida que ahora disfruta.
Comparte que tuvo que vivir, “la noche oscura del alma” para recibir el mensaje que cambiaría su vida, entendió que tenía un don con el cual llevaría a cabo su misión.
Lily Ávila revela que hace un tiempo dio positivo a covid-19, lo tomó como un mensaje para entender el otro lado del miedo.
¿Cuál es su profesión?
Soy terapeuta holística, angelóloga, mi especialidad desde hace mucho tiempo es trabajar con la energía de los ángeles y con la energía de los arcángeles. Mi profesión en la tierra, es administración de empresas, dediqué gran parte de mi vida a una empresa de comunicaciones hasta que me jubilé. Hace dieciocho años mi vida empieza a cambiar cuando tomo la decisión de divorciarme, la situación matrimonial era difícil y sentí que ya no podía más con la relación, así que la terminé. Una voz interior me decía, que yo era una bruja porque veía cosas, entonces me enfoqué en ayudar a mi hijo y eso me llevó a estudiar programación neurolingüistica, luego hice la maestría, tomé el primer reiki que fue el reiki shui ahorita ya tengo varias maestrías, diplomados y especialidades.
¿Su curriculum vitae es?
Soy Máster en programación neurolingüística, máster en reiki angélico, máster en reiki serafín, tengo certificación como lectora de registros, tengo diplomado en constelaciones familiares, certificación en sanación melquisedek, certificación en energía cuántica, y en la tierra soy Licenciada en Administración de Empresas.
¿En qué momento sintió usted que tenía un don?
Desde niña veo, siento y percibo cosas, que ahora como terapeuta me doy cuenta de que no era normal, al principio pensaba que todo mundo lo sentía o todo mundo lo veía, yo le decía a mi mamá y mi mamá me sugería que no lo contara. Por ejemplo, acudíamos al panteón y veía a la gente llorar y yo me preguntaba por qué le lloran si está parado ahí detrás, a poco no lo ven. Cuando mi mamá estaba muy enferma, yo veía a seres que entraban al hospital y me saludaban, en ese tiempo estaba en el proceso de divorcio, fue lo que nosotros le llamamos la “noche oscura del alma”, cuando tienes un montón de eventos muy duros que te empujan a despertar todos tus dones, esos dones que están guardados y que todos tenemos, dones que Dios nos regala.
Mi mamá enferma, yo decido separarme y entro en una crisis que me lleva abrir todos mis dones. En ese momento llegaron a mi vida, videntes, tantatólogos, programadores, reikistas y sanadores, todos con el fin de ayudar en el proceso de mi madre y terminaron ayudándome a mí.
¿Antes de ser angeloterapeuta a qué se dedicaba?
Por treinta años fui instructora de baile, es otra cosa que me encanta, desde los 18 años soy maestra de baile, pero mis rodillas dijeron hasta aquí, tuve un gimnasio en donde daba clases, también hacíamos yoga, fit y meditaciones. Pero por una cuestión que te dicen arriba, es algo muy raro, pero lo sientes, lo percibes. Lo tuve que cerrar.
¿Qué es la Angeloterapia?
Es bajar la energía de los ángeles a través de tu energía. Todos somos energía, todos tenemos siete campos, todos tenemos aura, el proceso de la vida hace que ese campo de energía se ensucie, con los enojos, con las iras y cuando está sucio, enferma al cuerpo físico. Lo que hacemos los terapeutas es trabajar con energía como los angelólogos, es limpiar ese campo de energía para tu equilibrio y conexión con la tierra que es la abundancia, la que nos da todo, y cuando un cuerpo humano está conectado con la tierra y con el cielo fluye toda la armonía y se convierte en abundancia, es decir, cuando hay ese equilibrio completo somos abundancia y ninguna enfermedad puede atacarte.
Ahora con la pandemia, ¿Qué es lo que más ve en la gente?
Mucha ansiedad, depresión, principalmente al inicio, ahorita la gente ya entendió más. Pero en el comienzo las personas querían correr de ellos mismos, porque no estamos acostumbrados a estar con nosotros, entonces ese ruido mental que escuchamos a veces es de allá arriba, insisto, todos somos canales, todos tenemos dones, todos podemos tener conexión espiritual con los ángeles, con los arcángeles, pero no estamos acostumbrados a escuchar nuestros pensamientos, nos da miedo, y es lo que genera la ansiedad, estar pensando en el futuro, depender del pasado y no disfrutar el presente, la magia de tener esa conexión contigo es disfrutar de cada momento que vives, este instante es perfecto y te llena de magia si lo quieres. El universo hizo un alto y dijo voy a dejar que disfrutes a tu familia, a tus seres amados que no conocías, y a tu propia energía.
¿Existe el Ángel de la Guardia?
Claro que sí existe el Ángel Guardián, y sólo aquel que esté listo lo escuchará, simplemente pidiéndoselo, ellos son tan sutiles y tan hermosos que con el simple hecho de pedirlo, están ahí, el Ángel Guardián es el que te acompaña desde que naces, en lo bueno, en lo malo, en el tiempo, respetan tu libre albedrío, y aunque no les hables, siempre están ahí porque eres su encargo divino.
¿Cuál es su hobby?
Bailar, me encanta bailar, y escuchar música, pero ahorita uno de mis más grandes hobbies es estar en mi casa, estar en paz, amo mi espacio, estar con mi gente.
¿Algún género de película favorita?
Todas las que tengan que ver con energía, durante mucho tiempo me identifiqué con la serie de “Almas Perdidas”, pero también me gusta Harry Potter, El Hobbit, Avatar.
¿Cuál es su platillo favorito?
La carnita asada.
¿Actualmente cómo se siente Lily Ávila?
Muy feliz, me siento plena, me hace feliz una flor, un pájaro, una sonrisa, la tierra, doy gracias a Dios porque tengo todo. Tengo un hijo de 21 años de edad, adulto joven, es una persona muy próspera, centrado y maduro para su edad.
Algo que quiera agregar
Quisiera terminar diciendo que ser espiritual no quiere decir que te vas a vestir de blanco o andar con rastas todo el tiempo, ser espiritual es tener una conciencia de amor desde adentro, saber que tú eres una extensión mía, disfrutar la comida, una tarde con alguien, sin exceso y con respeto a tu cuerpo.
CALE