Voces idas del reggae y el rocksteady (primera)


Han fallecido dos emblemáticos vocalistas que empezaron a soltar la voz en los coros de sus respectivas iglesias. Con el rocksteady, cual basamento sustantivo, y el reggae cual amplia manifestación cultural, encontraron un punto de encuentro y confluencia estilística, uno cultivó con mayor énfasis el ska, mientras que el otro se decantó por el R&B y el soul. Se trata del jamaicano Frederick “Toots” Hibbert (May Pen, 1942 – Mona, 2020), fundador de la seminal asociación The Maytals, y del texano John Lester Nash jr. (Houston, 1940 – 2020), quien se volvió puente entre el mainstream y nutritivos géneros que brotaban en latitudes más allá de Europa y Estados Unidos como el reggae, justamente, y el dancehall, su hermano cosmopolita.

Johnny Nash

El cantante estadounidense empezó a presentarse en algunos programas radiales y pronto llamó la atención de la naciente televisión en los 50’s, sobre todo por la versátil voz que parecía acoplarse a distintos estados de ánimo y tendencias musicales. Una vez que se diera a conocer con algunos sencillos como A Teenager Sings the Blues (1957), cual específica carta de presentación, y A Very Special Love (1958), produjo su primer largo, simplemente titulado Johnny Nash (1958); vendrían inmediatamente The Quiet Hour (1959) y I Got Rhytm (1959), obras que reflejaban sus preferencias por la limpieza en cada una de sus interpretaciones.

En los años sesenta, además de sus presentaciones en vivo y participar en las películas Take a Giant Step (Leacock, 1959) y Testigo clave (Karlson, 1960), plasmó su suave rango vocal en Let’s Get Lost (1960), Starring Johnny Nash: Studio Time (1961), Composer’s Choice (1964) y Hold Me Tight (1968), en donde su estilo ayudaba a ser disfrutable incluso el exceso de melosidad; aparecieron posteriormente un cuarteto de álbumes el año siguiente: Let’s Go Dancing (1969), Folk Soul (1969), Love and Peace (1969) en clave góspel y el más funk Prince of Peace (1969), abonando el terreno en preparación hacia sus mejores años, para lo cual su viaje a Jamaica resultaría fundamental.

En efecto, después de colaborar con ni más ni menos que Bob Marley, adentrándose en el mundo del reggae, grabar un álbum con Kim Weston, sacar un disco en Suecia y participar como protagonista y compositor en el filme romántico Vill så gärna tro (Höglund, 1971), alcanzó su nivel interpretativo más alto con I Can See Clearly Now (1972), colocando la canción titular en el oído del respetable y ampliando considerablemente el rango de escuchas de reggae, más allá del lugar de origen; mantuvo consistencia en Teardrops in the Rain (1973) y, sobre todo, en My Merry-Go-Round (1973). Continuó su trayectoria con Celebrate Life (1974), Tears on My Pillow (1975), What a Wonderful World (1977) y Love Me Tender (1978), discos que lo mantuvieron en el radar gracias a algunos sencillos pero sin llegar al rango impuesto por los predecesores. En los 80’s cerró su producción discográfica con The Johnny Nash Album (1980) y Here Again (1986), a manera de recordarnos su presencia. Paulatinamente se fue retirando de los escenarios y solo se le veía ocasionalmente, hasta que llegó la triste noticia de su deceso.



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