La familia me ha conducido por un buen camino: Maximiliano Perg

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Puebla /

Un auténtico gladiador en la cancha, que defiende con honor la causa, es como a la distancia podría describirse al defensa central del Puebla de La Franja, Maximiliano Perg, que más allá de su faceta como jugador profesional, es alguien que gusta del baloncesto y las carreras de caballos, pero sobre todo de su familia, con la que poco a poco va forjando su porvenir.

MILENIO Puebla platicó con el zaguero blanquiazul, que dejó ver sus gustos y aficiones, así como sus sueños que lo aterrizan como el ser humano que vive con intensidad cada uno de los momentos dentro y fuera de la cancha, con la convicción de que el camino es aún largo y habrá de recorrerlo de la mano de sus seres queridos.

Además del futbol, ¿tienes alguna otra afición?

“La verdad es que tengo varias, me gusta practicar varios deportes, primero es el futbol, nací para eso y a eso me dedico, el segundo puede ser el básquet, me encanta la NBA, me gusta la NBA, todo, tengo varias playeras, camisetas de varios equipos. Después miro mucho, no sé si tomarlo como un deporte, sí hobbie, miro muchas carreras de caballos, me gustan los caballos y bueno esas son las cosas que más o menos me gustan, el top tres”.

¿Llegaste a practicar el baloncesto?

“Sí, o sea, lo practicaba sólo con amigos, poníamos un aro, un tablero en mitad de la calle y jugábamos, pero oficialmente nunca jugué en un equipo, sólo lo hacía por diversión con mis amigos, nada más”.

¿Qué tanto vibra Maximiliano Perg con el tema de la NBA?

“Yo sigo mucho a los Lakers, siempre, no ahora que está Lebron (James), porque Lebron es un ídolo para mí también, más allá, Michael Jordan, que nunca lo vi jugar pero he mirado videos, pero no, le voy mucho a los Lakers, no me pierdo ningún partido ni nada”.

¿Kobe Bryant fue tu ídolo?

“Sí, Shaquille O’Neal y Kobe Bryant, esos dos fueron la verdad que dije -ay, este es el amor por los Lakers-”.

¿Qué tanto has aplicado lo que te gusta del basquetbol dentro del futbol?

“Lo que he aprendido del básquetbol es el tema del salto, me ha enseñado mucho, la verdad que de tanto saltar tengo ‘patas de rana’, pero eso es lo que me inculcó el básquetbol, después el trabajo en equipo, porque es lo más parecido al futbol, más allá que se juegue con la mano y con menos jugadores, pero es un trabajo en equipo”.

¿Cómo surge la afición por los caballos?

“Desde chico, mis padres o mis abuelos me llevaban a los hipódromos de Uruguay, jugábamos a apostar imaginariamente, sin saber incluso cómo se llamaban los caballos; así fue, me pasaron ese amor que ellos tenían por los caballos, siempre íbamos el fin de semana, se armaban carreras muy lindas en Paysandú, en mi pueblo, agarrábamos la bicicleta dos horas, pasábamos todo el día ahí, así nació el amor por los caballos”.

¿En México has tenido oportunidad de asistir?

“No he ido, me encantaría ir, no sé dónde quedan, sólo sé que hay en Ciudad de México, pero no he tenido tiempo, lo que más hago ahora es pasar tiempo con mi familia, estar ahí en casa, salir por ahí cerquita, después de un partido menos me dan ganas de salir porque estoy cansado, mi mujer me respeta y no hemos ido tanto para Ciudad de México, me encantaría la verdad, un día que tengamos libre o que esté bien descansado, mi mujer, mi bebé y yo nos vamos”.

¿Qué has pensado después del retiro?

“Lo he pensado por encima, lo he hablado con mi mujer, todavía me falta mucho, lo hemos hablado de volver a Uruguay, estar ahí, disfrutar a la familia, recuperar el tiempo perdido que no he tenido con mi hija, voy a tratar de meterme en el tema del futbol, no como técnico, porque no me gusta tanto, pero sí estar alrededor, como representante, estar ahí con los chicos, enseñarles un poco, pero no más que eso, no me veo como director técnico, no me veo porque me falta muchísimo”.

Si no hubieras sido futbolista, ¿qué te habría gustado ser?

“En realidad, como me encantan los asados desde chico, siempre decía que si no me daba el futbol, me iba a dedicar a ser carnicero, me iba a dedicar a eso, iba a trabajar en la carnicería, me gusta mucho la carne, estar con todo tipo de animales, me gustan los asados, dije si no me da el futbol, me dedicaré a ser carnicero, o también la otra probabilidad era ser piloto de Fórmula Uno, es un sueño loco que tenía de chico, como todos tienen”.

¿Nunca probaste o intentaste el automovilismo?

“No, aparte me da miedo manejar a alta velocidad, siempre voy manejando tranquilo, salgo temprano para llegar tranquilo a donde tenga que ir, pero no ando con locuras”.

En la cancha te conocemos como alguien férreo, directo, pero, ¿cómo te describes como persona?

“Afuera de las canchas soy muy de mi familia, me gusta hacer muchas cosas con mi familia, siempre a donde quiero ir me los llevo, nunca voy solo, porque quiero que ellos también disfruten, todo ese tiempo que invierto concentrado, entrenando y todo eso, lo recupero en un día libre con mi familia, siempre en casa tengo que tener un familiar, siempre, no puedo estar solo. La verdad es que la familia es la que me ha conducido por un buen camino, siempre estoy escuchando a mi mujer que me dice -no hagas eso, no te conviene-, así unos reacciona, lo reflexiona, se piensa dos veces, todas las decisiones que tomo se hacen en beneficio de mi familia”, finalizó.

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