LocalesEL ROCHISMO ARRECIA GOLPETEO CONTRA IMELDA CASTRO
Editorial: Por redacciΓ³n
En polΓtica pocas veces las coincidencias son solamente coincidencias.
Cuando una aspirante aparece al frente de las mediciones, casi por lΓ³gica tambiΓ©n se convierte en el principal blanco de quienes pretenden impedir su llegada.
Eso parece estar ocurriendo con Imelda Castro.
En apenas unos dΓas se acumularon dos hechos que, vistos de manera aislada, podrΓan parecer asuntos distintos. Pero observados en conjunto dibujan un escenario que merece una reflexiΓ³n.
Primero aparecieron llamadas telefΓ³nicas realizadas a miles de sinaloenses en las que se preguntaba por el nivel de conocimiento de la senadora con licencia. La reacciΓ³n fue inmediata. Sus adversarios internos, el rochismo le atribuyΓ³ la estrategia y la acusaron de promociΓ³n indebida.
Sin embargo, la propia Imelda Castro saliΓ³ pΓΊblicamente a deslindarse. NegΓ³ que ella o su equipo estuvieran detrΓ‘s de esas llamadas y asegurΓ³ desconocer quiΓ©n las estaba realizando.
Una pregunta a la mano serΓa: ΒΏa quiΓ©n beneficia una operaciΓ³n de ese tipo?
Porque si la propia aspirante termina obligada a desmentir una estrategia que ademΓ‘s genera crΓticas entre la ciudadanΓa, el efecto polΓtico no parece favorecerla, sino colocarla bajo sospecha.
Casi al mismo tiempo llegΓ³ el segundo episodio.
El Tribunal Electoral de Sinaloa confirmΓ³ la resoluciΓ³n del IEES que considerΓ³ existente una infracciΓ³n por promociΓ³n personalizada y dejΓ³ firme el procedimiento que ahora serΓ‘ remitido al Senado.
MΓ‘s allΓ‘ del contenido jurΓdico de la resoluciΓ³n, el contexto polΓtico vuelve a cobrar importancia.
Para los seguidores de Imelda Castro no pasa inadvertido que el Tribunal Electoral, del que es Magistrada AΓda Inzunza CΓ‘zarez, hermana del senador Enrique Inzunza, uno de los personajes mΓ‘s cercanos al gobernador con licencia RubΓ©n Rocha Moya, tome decisiones en contra de la senadora.
Es precisamente ese grupo y no otro el que, segΓΊn sostienen sus simpatizantes, busca impedir que la senadora se convierta en la prΓ³xima coordinadora de la Cuarta TransformaciΓ³n en Sinaloa.
No se trata de afirmar que exista una conspiraciΓ³n. Tampoco de descalificar automΓ‘ticamente una resoluciΓ³n judicial por el parentesco de quien preside el Γ³rgano.
Pero en polΓtica las percepciones pesan tanto como los hechos.
Por eso cuando una instituciΓ³n encargada de impartir justicia electoral aparece vinculada, por relaciones familiares o polΓticas, con uno de los grupos enfrentados en una disputa interna, la imparcialidad entra en automΓ‘tico bajo sospecha pΓΊblica.
Morena atraviesa una etapa en la que ya no enfrenta ΓΊnicamente a la oposiciΓ³n. Las mayores tensiones parecen estar ocurriendo dentro del propio movimiento.
La batalla por la candidatura al gobierno de Sinaloa apenas comienza y cada decisiΓ³n institucional, cada encuesta, cada resoluciΓ³n y cada operaciΓ³n polΓtica serΓ‘ observada con lupa, no por la autoridad electoral, sino por quienes desde fuera la controlan.
Para Imelda Castro el adversario nunca ha estado enfrente, sino dentro de la misma casa, aunque con poder institucional. Un adversario que utiliza los tribunales y las medios a modo para influir en la percepciΓ³n ciudadana y para impedir que, quien realmente encabeza las encuestas, gane la candidatura.