Cómo se forja una gran mujer

[ad_1]

el próximo 19 de diciembre se conmemorará en el mundo el 9º aniversario del Día Internacional de la Niña, según resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

El objetivo es el de reconocer sus derechos y los riesgos que puede correr ante los problemas generalizados que ocurren en países todavía no desarrollados, como es el caso de México.

Es lugar común el comentario negativo sobre las capacidades femeninas y el estereotipo de no poder desempeñarse en algunos menesteres, como en la política.

Sin embargo y para desmentir los prejuicios predominantes, una de las personas más poderosas del mundo de hoy, es mujer.

Pero, ¿cómo se forjó un carácter capaz de sobresalir en un mundo de hombres muy inteligentes y capaces?

Dicen los sociólogos que el carácter se forma en las diferentes etapas evolutivas de vida, y en la adolescencia influye también el ambiente en que se desenvuelve, más el respaldo de los mayores, el apego a la disciplina, los valores y claros objetivos de vida, van diseñando el futuro.

Es el caso de una niña europea que vivió en una comunidad rural en un país en donde no existían las libertades básicas de todo país democrático.

La persistencia materna en impulsarla hacia la superación fue constante; se aplicó lo que se llama en psicología “la profecía que se cumple en sí misma”, y también “el efecto Pigmalión”.

Los adultos proyectan con sus actitudes la confianza necesaria en la persona para que se considere grande y capaz. El “tú puedes, vuelve a empezar”, acompañado de otros estímulos y las condiciones del medio ambiente.

Esa niña alemana obtuvo un doctorado en Química y cuando su país volvió a ser uno, llegó a la política con paso firme y ha llegado a ser lo que es hoy: canciller de Alemania. Se trata de Ángela Merkel.

Para una niña mexicana promedio es muy difícil destacar en el mundo de las realizaciones. Se enfrenta a obstáculos para ir a la escuela, los servicios son deficientes, falta de infraestructura, le rodea la violencia… la convierten en un ser frágil.

Pero nuestro modelo de mujer, con todo y sus limitaciones, fue una patinadora en esta delicada capa de hielo llamada vida. Luchó contra los prejuicios, el racismo, el sexismo y el antisemitismo. Es decir, contra lo que atenta al desarrollo armónico.

La mujer triunfa porque tiene que probar su valía todos los días, y sin hablar del feminismo ni de los feminicidios.

Hace dos años, en nuestro país surgió el Sistema Nacional para la Protección de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, para prevenir las tendencias que las colocan en situación de vulnerabilidad, la deserción escolar y la prevención del embarazo adolescente… Pero hoy, ya no hay recursos para este sistema.

Pero, ¿y si son las propias familias las que vulneran los derechos de las niñas? Además, la pobreza sigue siendo el factor más importante para determinar si una niña puede acceder a educación. Son formidables obstáculos que ponen a prueba la templanza y la fe.

Ángela Merkel afirma que: “Mi prioridad es que las niñas y los niños no resulten siendo los perdedores”. _



[ad_2]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *